El viernes 18 de septiembre de 2026, horas después de que la Asamblea aprobara un crédito del Fondo Monetario Internacional, el presidente Rodrigo Paz anunció el fin de la subvención al diésel. El Decreto Supremo 5716 fijó el litro en Bs 17,95, IVA incluido. Hasta ese día, en el surtidor costaba Bs 9,80.

“Desde hoy, el diésel costará lo mismo que nos cuesta comprarlo afuera”, resumió el presidente. Detrás de esa frase hay un mecanismo nuevo que vale la pena entender, porque el precio ya no está congelado.

De Bs 9,80 a Bs 17,95, en contexto

El diésel ya había subido una vez en este gobierno. El Decreto 5503, de diciembre de 2025, llevó el litro a Bs 9,80, junto con la gasolina especial a Bs 6,96 y la premium a Bs 11,00. Tras el conflicto con la Central Obrera Boliviana, esos precios se mantuvieron con el Decreto 5516, publicado en enero de 2026.

Mientras tanto, convivían dos precios de diésel: los grandes consumidores ya pagaban un valor cercano al de importación y el resto pagaba el precio subvencionado. El Gobierno sostiene que esa diferencia alimentaba el contrabando y la reventa, y dice que la subvención a los combustibles le costaba alrededor de 55 millones de dólares por semana. Desde el 18 de septiembre, el precio es uno solo para todos.

Cómo se moverá el precio desde ahora

La norma cambia un precio fijo por uno que sigue al mercado internacional, con un colchón para que no cambie todos los días:

  1. La referencia es internacional. El cálculo parte de la cotización del diésel ULSD en el oleoducto Colonial, en Houston, que publica la empresa Argus Media.
  2. Se suman los costos de traerlo. Transporte, almacenamiento, inspección, costos financieros, aranceles y otros tributos, en dólares por litro.
  3. Se convierte a bolivianos con el tipo de cambio oficial del Banco Central de Bolivia, que desde junio también cambia cada día hábil.
  4. El ente regulador calcula ese precio de referencia cada día hábil.
  5. La banda de 5%. Mientras el precio de referencia se mueva dentro de un rango de 5% hacia arriba o hacia abajo, el precio en el surtidor no cambia. Si sale de esa banda, se ajusta.

Los detalles de ese ajuste los tiene que reglamentar el Ministerio de Hidrocarburos. Hasta entonces, rige el precio de Bs 17,95.

Una consecuencia que conviene tener en mente: como el cálculo usa el tipo de cambio oficial, si el dólar oficial sube, el diésel también puede subir aunque el petróleo no se mueva. Y al revés.

Qué pasa con la gasolina

Este decreto solo toca el diésel. El último precio fijado por decreto para la gasolina especial fue de Bs 6,96 por litro. La gasolina, en cambio, conserva su subvención por una norma anterior y la pierde en enero de 2027, según AP. Además, la misma norma fija un arancel de 0% hasta el 31 de diciembre de 2027 para ciertas importaciones de gasolina. Los precios vigentes y lo que se sabe del cambio están en la guía sobre el precio de la gasolina.

Qué anunció el Gobierno para compensar

Junto con la medida, el Gobierno presentó un paquete de compensaciones:

  • Bono PEPE II: Bs 250 cada dos meses entre noviembre de 2026 y abril de 2027, para grupos que reciben otros bonos sociales. Quiénes entran y cuánto suma está en nuestra guía sobre el bono PEPE II.
  • Bono Juancito Pinto: el mismo 18 de septiembre se aprobó el decreto que financia el pago de este año, con el monto de Bs 300 que ya había fijado el Decreto 5516 en enero. Lo explicamos en la guía sobre el bono Juancito Pinto 2026.
  • Créditos a tasa preferencial de alrededor de 6% anual para transportistas de carga pesada, gremiales, artesanos, comerciantes y productores.
  • Arancel cero para insumos, herramientas y bienes de capital de actividades productivas, y una ampliación del perdonazo tributario.

Cómo te puede afectar

Si no tienes un vehículo a diésel, el efecto te llega de forma indirecta. El diésel mueve buena parte del transporte de carga y de la maquinaria agrícola, así que un costo mayor puede trasladarse a fletes y, con el tiempo, a algunos precios. Cuánto y cuándo no lo dice el decreto, y depende de negociaciones que todavía están abiertas, como las tarifas del transporte. Si esos precios cambian, lo verás en el índice de inflación que publica el INE: explicamos cómo leerlo en la guía sobre inflación en Bolivia.

Si tienes un vehículo a diésel, lo práctico es asumir que el precio ya no es fijo. Revisa el precio vigente antes de hacer cálculos de un viaje largo o de un contrato de transporte a varios meses.